Mesa cuadrada
Las mesas cuadradas están muy extendidas en casas y hogares, y lo más aconsejable es reservarlas para cenas o comidas íntimas de 2 a cuatro personas. En ocasiones, podrás ver mesas cuadradas de hasta 12 comensales, pero realmente son muy poco prácticas, ya que no se favorece en absoluto la conversación.
Forma rectangular
Si quieres utilizar una mesa única, la mesa rectangular es mucho mejor que la mesa cuadrada si tienes más de 4 invitados. Este tipo de mesas admite tanto presidencia francesa (en el centro de la mesa) como inglesa (en los extremos de la mesa). Este tipo de mesas se lleva mucho para organizar bodas y fiestas camperas al aire libre. La mayor desventaja de este tipo de mesas es que no favorece la conversación entre los invitados dada su extensión, aunque permite a la vez crear varios focos de conversación, agrupando así a los invitados dependiendo sus intereses.
Mesa ovalada
Es similar en cuanto a propiedades y disposición a la mesa rectangular, aunque los extremos son ovalados, y por tanto, es más confortable y cálida que la rectagular al ser una mesa con líneas curvas y eliminarse las esquinas. Esta mesa es un clásico en muchas casas, y solo admite la presidencia francesa, es decir, con los puestos destacados en los que se sientan los anfitriones en la parte central de la mesa, uno enfrente del otro.
Mesa imperial
Es una mesa de grandes dimensiones con los laterales rectos y los extremos redondeados, y es ideal para grandes celebraciones en las que se quiere una mesa única y en la que se deben sentar un número importante de invitados. Los anfitriones siempre deben sentarse en el centro de la mesa con presidencia francesa, y entre las ventajas, la mesa imperial permite que todos los invitados tengan comensales tanto a su derecha como a su izquierda.
En forma de U
Este tipo de mesa se utiliza como solución cuando los invitados de un evento quieren sentarse a la misma mesa. Eso sí, no deben utilizase ni los puestos situados frente a la presidencia, ni tampoco los de los extremos. Entre las ventajas, además de que todos los invitados se sientan a la misma mesa que los anfitriones, está el hecho de que se pueden crear varios focos de conversación a lo largo de la mesa